domingo, 14 de diciembre de 2014

El Rumano Rapero


Nombre: El Rumano Rapero

Personalidad: Salido perseguidor de chochetes.

Aspecto físico general: Rapero raro

Tamaño y forma del miembro: Ni lo vi.
¿Se lo recomendaría a una amiga?: Claro bro, para un polvo se emergencia va bien.

Valoración final: Sobre un sex, bro!



El Rumano rapero era un asiduo a los bares de copas que yo frecuentaba, nos conocíamos de habernos visto en casi todas las fiestas, era el típico tío que le tira cacho a todas las pavas y misteriosamente siempre acaba con alguna. Era un chaval normal de pelo corto moreno, con los ojos azul claro, muy zalamero con las tías y simpaticón que siempre andaba buscando un chochete, de cuerpo era bajito y con pintas de rapero que hacían que pareciera más gordo de lo que en realidad estaba porque usaba dos tallas más de ropa y complementos muy extravagantes. Yo siempre la vacilaba un montón; solía ponerse gorras enormes de colores imposibles, recuerdo una vez que llevaba una plateada con la visera enorme; "¿Esa gorra que es, para llamar a la nave nodriza?" ¿Es así como te comunicas con tu planeta?" - le dije.  Él se lo tomaba guay y yo me hachaba unas risas, siempre que nos cruzábamos íbamos ambos borrachos como una cuba o drogados. Esa noche además la que iba salida era yo. Había acabado la noche y ya en la puerta de la disco de turno, donde se rifan los últimos plovos, El Rumano y yo nos habíamos quedado para los restos. Ninguno de los dos habíamos pillado cacho en toda la noche. Con el calentón que tenía me daba igual si follarmelo a él o a cualquier otro, ya ni veía bien solo podía pensar con el coño, así que lo enganché por banda y nos fuimos a follar a mi casa.


Cuando llegué mi compañera de cuarto, una chica italiana que además trabajaba conmigo y era mi "mano derecha" en fiestas y ligoteos (he aquí otra historia donde sale ella) se me había adelantado. Así que a la que le tocó esta vez irse a follar al baño fue a mi.
El Rumano y yo teníamos tantas ganas de desfogarnos que nos saltamos todos los preliminares y el sexo oral para que me pusiera a cuatro patas en el suelo y empezara a metermela por el agujero. Me daba bien duro como si no hubiera un mañana follándome el coño empunjando más y más fuerte, traca, traca, traca, traca... mientras yo chorreaba de gusto y le ponía la polla bien mojada chof! chof! chof!... Estábamos muy muy salidos y muy muy borrachos. Nos desquitamos un buen rato en el baño como un par de perros en celo, follando hasta sudar alcohol. Luego a la salida y antes de que se fuera por la puerta yo seguía desquiciada por un poco más de polla así que empecé a meterle mano y morreare sin piedad de nuevo.. él  me empotró contra la mesa de la cocina, me puso allí subida con las piernas abiertas y me la volvió a meter dura como una pierda para volver a follar de nuevo desesperadamente, como si un reactor nuclear fuera e explotar en cualquier instante y éramos nosotros los que teníamos que darle la cuerda para que estallara. Era un mete-saca mete-saca vicioso y chorreante, la mesa estaba medio coja y se oían los goles; ¡pum, pum, pum, pum, pum,! contra la pared. La matraca que nos dimos en la cocina fue épica, a la mañana siguiente todos mis compañeros de piso (que no eran pocos) me odiaban porque no les había dejado dormir por los golpes que hacía la mesa contra la pared y los gemidos de cuando follaba. ¡Joder con Rumania!



lunes, 8 de diciembre de 2014

El bombón de Chocolate

"Los jabones de cacao me traen gratos recuerdos"


      Había sido un año muy ajetreado entre idas y venidas. Por sexta vez me cambiaba de casa pero por fin aterricé en el mejor piso que encontré (lo bueno siempre al final) bueno-bonito-barato y solo éramos dos compañeros, yo y un chico negro que conocía de vista y de ser amigo de una amiga. Resultó ser un encanto de hombre, amable, comunicativo, sin pelos en la lengua congeniamos muy bien. Todo era muy normal y cordial, yo hacía mi vida él hacía la suya. Por aquella época me encontraba en una "pausa amatoria" estaba hasta la pepitilla de folleteos rápidos y poco  complacientes, quería sexo bueno y real, quería encontrar una buena pareja sexual. Aquel bombón que pululaba por mi casa era todo erotismo, sus palabras, sus gestos, a mi me empezaba a picar la curiosidad y otra cosa. Poco a poco los encuentros en la casa fueron teniendo más y más morbo para mi calenturienta mente. Le seguía con la mirada el culo imaginando a través del pantalón del pijama como se vería sin ropa. A pesar de que siempre estábamos de broma y con indirectas, yo no sabía si realmente tenía alguna oportunidad con él o solo es que todo iba de coña (también era un marrón si me daba calabazas ya que vivíamos juntos, imaginad el panorama) Pero un día no pude más, quería saber si podía pegarle un mordisquito a este trozo de chocolate, así que me armé de valor y...que decir que acabamos desnudos en el comedor junto al fuego de la chimenea.



Entonces despejé mis dudas de que había dado con un cuepazo increíble además de un amante fabuloso y un pervertido en potencia (¡chicas pedir que el universo os lo concederá!)  A pesar ya de tener sus añitos cumplidos (él era unos seis años mayor que yo) cuando desenvoví aquel bombón... ¡flipé en blanco y negro! Él estaba todo marcado, ni un gramo de grasa, era todo fibra, pura genética un trozo de chocolate que iba a ser torneado y dado forma por mi lengua y mi boca, ¡¡iba a comerle hasta el toblerone!! Tenía la piel suave como la de un bebé, el culo prieto de esos que me vuelven loca y lo mejor de todo olía tan y tan bien... como una pastilla de jabón de cacao. Era todo un placer para los sentidos.

Besé esos labios carnosos que parecían dos cerezas maduras acariándole la cabeza mientras mis dedos tocaban pequeños caracoles... daba gusto solo pasarle la mano por el pelo... luego su piel... su tacto era como la seda, yo bajaba por su pecho con mis manos y a cada palmo apreciaba mi mano blanca sobre aquella carne oscura y me ensimismaba con el contraste de nuestras pieles, quería mezclarla conmigo aún más quería que se metiera dentro. Lamí sus pezones dulcemente mientras él ahogaba un susurro de placer, quería comermelo despacio, sin prisas, al calor del fuego, como cuando tienes el último trozo de chocolate en la boca y quieres que dure para siempre... él también me acariciaba toda, no dejaba parte de mi cuerpo sin tocar, mientras me mordisqueaba el cuello, estábamos desnudos alli el uno ante el otro, solo sintiendo nuestro tacto y pensé que estar desnuda junto a un cuerpo como aquel era como me gustaría estar el resto de mi vida. 



Empezó a besarme toda, los pechos, el abdomen, el culo, las piernas.. y bajó hasta mi entrepierna para meter sus labios y sus rizos en ella. Su lengua era fuego y agua a la vez, con sus morros abarcaba todo mi sexo, lo chupeteaba y comía como pocos ¡era un profesional del cunilinguis! Después de hacerme sentir gozar yo también quería hacerle disfrutar a él,  me metí en la boca aquella polla rica como el regaliz, ¡puro habano! resbalaba sola en mi garganta y mi boca, salía y entraba, salía y entraba... estábamos encajados el uno con el sexo del otro, comiéndonos mutuamente... disfrutando del manjar ambos a la vez.
Luego él se puso frente mía de rodillas me levantó las piernas, se las colocó a los hombros y empezó a penetrarme suavecito sin prisas, gustosamente para adentro... metiéndome primero la punta, luego el tronco entero...uhmmm ¡se sentía tan bien! Empezó a lamerme los dedos de los pies y se metió en la boca el pulgar... ¡¡oooooohhh diossss!! yo me derretía del gusto ¡Lamiéndome los dedos de los pies era como si me lamiera el mismísimo clítoris! mi coño ardía por todos los lados, toda yo era una vagina palpitante, Había olvidado lo mucho que me gustaba que me hicieran eso. Era un pervertido con todas las de la ley y yo había tenido la suerte de encontarlo. Nos pasamos toda la tarde en el salón follando junto al calor del fuego, aquello era un sauna y sudábamos como cerdos, cada vez que me follaba más y más rápido me corría una y otra vez, me ponia de todas las posiciones, me follaba y me lamía, me agarraba las tetas y me penetraba más y más. Así durante varias semanas, después caíamos rendidos sobre el suelo del comedor, agotados, chorreantes, con la dopamina por los aires. ¡Luego dicen que el cacao engorda!


Nombre: Bombón de chocolate



Personalidad: Amable. Pervertido.

Aspecto físico general: "With brown cocoa skin and curly black hair"

Tamaño y forma del miembro: Moreno, proporcionado, ni muy grande ni muy pequeño, muy limpio y suave.

¿Como era en la cama?: Morboso, entregado.

¿Se lo recomendaría a una amiga?: Claro, el sexo  interracial es una de las experiencias más sensuales.


jueves, 4 de diciembre de 2014

Mi primer pene

"Desnudo y con unos zuecos sanitarios"

A la tierna edad de doce añitos recuerdo que vi mi primera polla de casualidad. Estaba en casa de mi mejor amiga durmiendo como muchos otros fines de semana en los que nos quedábamos una en casa de la otra a pasar las vacaciones. Ella vivía en una casa antigua de un barrio costero, era una casa muy grande con un encanto pasado, pero para ir al cuarto de baño había que cruzarse el comedor y la cocina porque quedaba a la entrada del patio interior, ¡maldito el frío que se pasaba en invierno! 

La familia de mi mejor amiga era la típica familia desestructurada; eran cuatro hermanos, el mayor pasaba de todo, la hija mayor estaba enferma y le gustaba mucho la fiesta, la mediana era mala estudiante y una rebelde también y la pequeña era la niña no deseada después de una operación de ligamiento de trompas que no salió bien por lo visto. A pesar de ser la más pequeña y al parecer la más modosita mi amiga no tenía un pelo de tonta y en cuanto tuvo la oportunidad se largó de esa casa. 
Pero por aquella época nosotras estábamos a lo nuestro que era jugar. Fue por aquel entonces cuando reapareció el padre de mi amiga (y de toda la family) que después de estar separados muchos años por problemas de covivencia venía a pedir perdón y asilo a su primera esposa. Me recordaba al típico canalla español, con gafas a lo John Lenon, barba de hippie, tabaco de ligar, había tenido un hijo con otra y había sido camionero en sus tiempos mozos. Se decía de él que era un prenda de mucho cuidado. Con las mayores fumaba porros y a nosotras nos venía con cosas como "Tenéis que dejar de jugar con muñecas y empezar a jugar con muñecos".

Aquella casa era el despiporre total, la anarquía en el núcleo familiar; la madre no sabía imponerse y el padre venía después de tanto tiempo a querer arreglar las cosas y si a eso le sumas dos adolescentes  hormonadas y rebeldes y una niña pasmosa que jugaba sola cuando no tenía a su amiga del alma... pues cuanto menos era entretenido. 

Esa mañana en la que me levanté con unas ganas de orinar terribles me tuve que recorrer media casa para llegar al baño, y llendo por el pasillo oí a alguien trasteando en la cocina e instintivamente me giré. A allí estaba él. El padre barbudo de mi amiga desnudo con unos zuecos de esos de agujeros que llevan las enfermeras y el pijo colgando, preparándose un sándwich. Yo me quedé con cara de (O_O) "¿qué coño pasa aquí? ¿Qué acabo de ver?"- pensé una vez pude posar mi culo en la taza del wáter. Y volví al cuarto sin mirar a la cocina.


Resulta que el señor y la señora de la casa acababan de hechar un polvo y a él le dio hambre y se fue a hacerse un emparedado a la cocina medio en pelotas. (digo medio porque llevaba zapatos) A mi tal exhibicionismo ibérico me chocó, recuerdo que pensé en mi santa inocencia "que feos son los hombres desnudos" "y lo que les cuelga aún es más feo" claro que yo lo había visto de lejos, pero sabía exactamente que era. 
Al despertarnos esa mañana a la hora del desayuno ambos hicimos como si nada. (¿Porqué desayunaría de nuevo si ya había comido antes?)

Y recuerdo también que otro día que yo entraba al baño con la corre-prisa de nuevo, lo pillé cagando leyendo el periódico mientras una de las hijas se maquillaba en el espejo. Definitivamente solo un baño para una familia tan grande era poco.




miércoles, 26 de noviembre de 2014

Caciones y Encoñamientos varios III

Hunting high and low

Stratovarius


"I feel the wind in my hair
And it's whispering, telling me things
Of a storm that is gathering near
Full of power I'm spreading my wings"



Un bajista muy prometedor



Era el bajista de un grupo heavy metal local bastante moñas, el típico melenudo con camisetas de grupos de música y pañuelo en la cabeza a lo Axl Rose, era un tipo normal, aunque con una cara algo peculiar yo lo llamaba cariñosamente; “El cara rata”, (adivinad con qué animalito tenía un parecido más que razonable su jeta) amaba a su grupo, amba a su música y... no tenía tiempo para mucho más. Yo que por aquel entonces tenía mucho tiempo para amar no entendía como no podía tener un rato para los asuntos del placer carnal si era seguro que encontraba un hueco para hacerse una buena paja (o puede que fuera un eunuco y yo no lo sospechaba) y como sabía que muy lejos lo nuestro no iba a llegar, no pudo ser de otra manera y me encoñé totalmente de él. Llegé incluso a verlo ensayar con su grupo, a aguantar las charlas sobre sus proyectos y aspiraciones musicales ¡he incluso fui a un concierto suyo! 

Recuerdo que duró como una hora y cuarto en la cuál el bostezo era más usual de lo que pretendía y solo una canción suya bastante buena (y ahora muy conocida, maldita sea) me hizo despertar del letargo. Cuando ya creía que había pasado lo mejor hicieron un cover de Stratovarius; Hunting high and low... entonces lo vi claro; “El cara rata” era el hombre de mi vida y el melenudo mas sexy que había subido a un escenario. (Claro que cualquiera que se suba a un escenario se vé más sexy, sinó, probadlo.) Me dediqué a quedar con él buscando el hueco para entregarnos al tema de la pasión y que no quedara solo en el escenario, incluso llegé a coger el tren varias veces para ir a verlo. Un día por fin estubimos solos en su casa.

Pero a pesar de las ganas de ambos yo por aquella época estaba sin estrenar, tenía aún el precinto puesto vamos, y yo sabía que aquello era solo sexo, que para él solo suponía un descanso entre “concierto y concierto”, yo quería algo más. Quería que por lo menos tuviera el detalle de llamarme al día siguiente. Pero sabía que eso no iba a ocurrir. Yo quería poseerlo, no solo su cuerpo sinó también su mente y como sabía que eso no iba a ser posible yo no le dejé a él poseer mi cuerpo. Tenía mi mente (aunque él no lo supiera) y no iba a tener nada más.

Si las cosas no se hacían a mi modo, no se iban a hacer a el suyo. Y eso le ponía. Hicimos todas las demás guarradas que se te pueden ocurrir, tenía una polla enrome, de las primeras grandotas que he visto (creo que tengo bastante suerte con los hombres en ese aspecto) pasaba la punta de su capullo por mi coño pero yo no dejaba ir más allá. Él no iba a pareciar lo que tenía en ese momento, yo decidí no dárselo. ¡¡Por mis cojones que no!! 

Estuvimos toda una tarde con la tontería, hasta me pensé en dejarle que me penetrara al final, estaba tan cachonda... pero no. Ya al anochecer, cojí el tren de vuelta a mi casa con una sensación de amargura y orgullo. Amargura por no conseguir lo que yo quería que eran sus atenciones y orgullo por no dejarme hacer.

Antes de llegar a casa caminé un rato, noté el viento en mi cara y en mi pelo, sentí que había dejado algo atrás que no necesitaba, respiré hondo y desplegué mis alas ...




"I am Hunting High and Low
Diving from the sky above
Looking for, more and more, once again
I'm Hunting High and Low
Sometimes I may win, sometimes I'll lose
It's just a game that I play"




"Tengo un especial interés por los músicos; porque el que más o el que menos siempre te toca algo"






















miércoles, 19 de noviembre de 2014

Follar en sitios raros II: El cine "no cojas palomitas cójele la polla"



Era una tarde de lunes de esas aburridas que no sabes que hacer y al que era mi novio por aquel entonces y a mi se nos ocurrió ir a matar el tiempo al cine. Él era un tipo alto de casi dos metros, yo un tapón a su lado. El cine estaba VACÍO nunca en mi vida he visto una sala ENTERA vacía. ¡¡Qué suerte la nuestra!! La película era mala de cojones, era la de "Una noche en el museo" no se me olvidará nunca ¡menudo bodrio! Afortunadamente la imaginación es una de esas cualidades que no me escasean (bueno eso, la poca vergüenza y la líbido) así que con el calor de la sala, las luces apagadas y que una que es un poco despistadilla, se equivoca y en vez de cojer palomitas coje la polla de su novio...

- Veo que no quieres ver la película.
- No, es un coñazo. Prefiero ver otra cosa...
- Mejor, porque ya me estás poniendo palote...

Me inclino hacia su butaca para sacarle la polla por la bragueta y comérsela de canto, aquello está más duro que el cemento armado y se derrite en mi boca conforme la chupo de arriba abajo. Luego cuando a mi hombre le está a punto de rebentar la polla... paro de chupar, y subiéndome la falda hasta la cintura, me encaramo a la butaca con una rodilla a cada lado del posa-brazos para meterme su  grueso y enorme miembro por el coño. ¡Arriba y abajo! Su polla es tan grande que sobresale del asiento. Me la follo con frenesi e ímpetu, estoy muy muy cachonda, estoy a punto de correrme como una perra, mi clítoris se refiergra en su barriga. Mi hombre también esta apunto de estallar pero aguanta como un  campeón hasta que yo me corro encima de ese pollón como una garza encaramada a un palo. Le dejo el palote todo pringado con mi baba. Salimos de la sala antes que se acabe la película, el siguiente lo pegamos en casa.

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Follar en el cine es todo un clásico. Pero follar en "La Mostra" (feria de cine internacional) tiene más "glamour independiente"... (¿que no?)

Acababa de conocer a un valenciano guapísimo; pelo punki, culo prieto, rebelde, anarka... nos habíamos colado hasta las trancas el uno del otro. Pasamos toda la tarde hablando, conociéndonos y llendo a "La Mostra" . Al entrar a la última sesión, no podíamos más, pasamos de la película a hacer la nuestra propia. Estabamos atrás del todo pero la sala estaba casi llena, teniamos que ser muy cautelosos...

Él empezó a agacharse delante de mi asiento, como si buscara las lentillas, mientras yo hacía como que miraba la película... y abrime un poco las piernas, lo justo para que metiera su cabeza entre mis muslos... apartando hábilmente  mis braguitas a un lado para recorrer con la punta de su lengua mi ingle hasta llegar a mis labios exteriores y meter su boca entre ellos y todo mi agujero.... despacio, pausadamente como una película japonesa, recreándose en cada detalle,  sin dejar recobeco sin besar y lamer.... mientras poco a poco va subiendo hasta tocar mi clítoris indirectamente, haciendo círculos alrededor de él.. ¡qué placer! Yo mojaba cada vez más y más su cara... Quería follármelo, quería que me la metiera hasta las entrañas, la gente miraba espectante la película, yo miraba exitada al hombre entre mis piernas. No sabíamos como follar ahí en las butacas con todos los modernos cerca leyendo subtítulos... Así que salimos de la sala y cogimos mi coche para ir a donde fuera a acabar... mientras iba conduciendo él me hizo un dedo tan rico que pegé un volantazo y dejé aparcado como pude el coche para dejarle seco ahí mismo. Nos comimos toda la boca, el cuello, las tetas, las entrañas... me puse encima de él a follármelo en el asiento del copiloto. Yo ya había metido quinta, ¡¡estaba que me follaba viva!! Nos corrimos como perros en celo. ¡Qué bonito y educativo es ir al cine!





domingo, 9 de noviembre de 2014

Dos por uno: Eyaculación precoz y gatillazo

¡Hola a tod@s!
¿Creeis que lo peor que te puede pasar es tener una mala noche con un hombre? ¿Qué tal una mala noche con dos hombres? Esta es una historia breve de esas que tu cerebro borra de tu mente rápidamente por la superviviencia de tu futuro deseo sexual. Voy a presentaros a este par de figuras:

Estamos un grupo de amigos de fiesta un verano en una cidad de vacaciones. Venían un par de amigos de un colega mío a pasar unos días con nosotros. Mi colega no tenía sitio para meter a sus amigos ya que su novia traía ese mismo día a su hermana y cuñado, vamos que se les juntaba toda la famila ahí. Así que me pidió el favor si podía darle cobijo a sus 2 amigos durante una noche. Por supuesto no puse ningún problema.

Como era de esperar acabamos todos de juerga y al finalizar la noche, los amigos de mi colega vinieron a mi casa a dormir. Eran los típicos amigos simbiosis; el feo-pero-simpático y el guapo-pero-soso. Así que al caer la noche, yo me metí en mi cama y ellos pusieron los sacos de dormir en la alfombra.
No pasaron ni cinco minutos y el "feo-pero-simpático" se metió en mi cama alegando que no podía dormir en el suelo y no se que más, le puso morro el tío, tanto que me abrazó con la excusa de dormir acurrucaditos y empezó a meterme mano por debajo de la sábana. Todo esto entre risas porque veníamos de festi-power bastante calentitos. Pero lo que estaba poniendome calentito a mi era otra cosa... Me entró el sofocón calentón y acabé pidiendo rabo. Por lo que empezamos a montárnoslo, folletanado en una cama de 90x180 metiéndome la sabrosa y gorda polla por el coño; dentro fuera dentro fuera... y cuando estaba yo más cachonda y empezando a subirme los calores de repente el muy gañán ¡se sale fuera por que se corría! tirándome todo la leche en la barriga y dejándome a medias.



Se fue derecho a la alfombra de nuevo a tumbarse ¿ahora si, eh cabrón? Pero a mi que no me gusta dejar las cosa a medias, así que le dije al otro (que estaba todo el tiempo escuchándonos) "Bueno ahora te toca a ti acabar lo que ha empezdo tu amigo"

Así que con la tontería conseguí que se metiera esta vez en mi cama el "guapo-pero-soso", lo malo es que también era tímido y le daba palo que su colega estubiera al lado. Por aquel entonces mi piso era habitación-salón-cocina todo en uno y no había donde enviar al otro muy lejos. Tuve que ingeniármelas para que se animara y acabara la faena, con lo que  moví el colchón a una especie de pasillo donde había un poco de intimidad, pero ni por esas. ¡Ay que ver lo que hace una por acabar de que se la follen en medianas condiciones!
Ni de coña. Al chaval la situación le superaba y no podía concentrase en lo suyo, aquello no se levantaba ni con viagra. Total, que acabé durmiendo (sola eso sí) con un calentón de tres pares de narices con dos maromos al lado de los que no puse sacar más que una eyaculación precoz y un gatillazo. A veces ser hospitalaria no sale muy rentable...











lunes, 27 de octubre de 2014

El comecoños colombiano

A todos los amantes hay que reconocerles el mérito, y a este man lo que mejor se le daba era dar placer oral con su lengua y boca, tenía dominado el arte del Cunnilingus, los gritos y gemidos de auténtico placer me hacen aún palpitar el papo solo con recordar aquella lengua entre mis piernas.

Nos habiamos encontrado rumbeando una noche... ambos muy cachonodos, desde el primer contacto, desde que nuestras lenguas se tocaron y empezamos a  magrearnos sin compasión, sin importar que o quién estubiera alrededor. El fuego Latino supongo. No en vano estábamos dentro de un coche dándonos el filete mientras otros amiogs conducían.  Él era el bajista de un grupo de-cuyo-nombre-no-recuerdo, morenazo, con dilataciones en las orejas, pero un micro pene entre las piernas (¿como así?)  aunque para lo poco que lo usó ni importa. ;) así de apañado se las traía con la boca... ¡Déle chancheta!

Entonces (retomando  que estábamos en el coche salídos como dos pitones) empezó a meterme mano por debajo de la falda encontrando mi coñito con gran habilidad y mientras me masturbaba y me ponía más y más cachonda nos morreábamos suciamente metiendo nuestras lenguas en la boca del otro a la vez que yo me mojaba más y más... entonces  empecé a tocarle el paquete a apretar contra mi mano su bulto haciendo presión en sus genitales a través del pantalón mientras él me seguía frotando el clítoris con tan buena puntería y técnica...

De repente nos quedamos solos en el coche y antes de que pudiera darme cuenta, yo estaba boca arriba sentada en le asiento trasero con las piernas en alto tocando el capó y él me había quitado las bragas abalanzando su boca contra mi coño y metíendo su cabeza entre mis piernas... mientras yo gozaba de la lengua, los labios y la boca de este morenazo de culo prieto, él me cojía las tetas me comía toda entera, relamiéndose, si prisa pero sin pausa, haciendo circunferéncias, ejerciendo la presión exacta ¡lamiéndome todo la pepa, vamos!

Que decir que acabamos llendo a mi casa, que se estaba más agusto espatarrada en la cama, para que nos vamso a engañar, y allí empezó de nuevo a llenarme de babas la almeja bien bravo ..¡ que rico parce! y allí estaba yo, bien loca, chillando más que una camioneta de pollos.

Lo más excitante fue que él  mismo me estubo rindiendo homenjae toda la noche sin que yo tuviera que pedir nada ni moverme ni un centímetro, estubo muy atento, extremadamente complaciente y afanoso con su tarea, dejandome el coño limpio como los chorros del oro a lametazos, arrugao como una pasa de tanto chupeteo... me hubiera encantado atralo a la pata de mi cama como un perrrito para posteriormente unirlo a mi harén (una vez tenga recursos como para montarme uno)

 Recordando este encuentro debo deciros que habría que tener derecho a un cunnilingus como saludo de respeto por parte de cualquier amante como según se dice que hizo ¡ésta si que sabe!;
"Wu Zetian —que reinó desde el 690 al 705 d. C.— fue la única emperatriz china que, haciendo uso de su posición, creó un decreto por el cual todos los dignatarios visitantes deberían rendirle sus respetos realizándole un cunnilingus."




Nombre:  El comecoños colombiano

Personalidad: No hubo tiempo para comprobarlo, complaciente eso sí.


Aspecto físico general: Alternative Rocker Latin Lover

Tamaño y forma del miembro:  Una lombricita

El encuentro sexual: "¡espatárrate Manuela!"

Frases que me pasan por la cabeza: Ni idea tenia la sangre en otro sitio, como para pensar...
¿Se lo recomendaría a una amiga?: Estupendo como bidé para que te diera las friegas matutinas.

lunes, 13 de octubre de 2014

Tu, los pedos y los hombres

Una mujer no caga, ni mea ni se huele los sobacos a mitad tarde para ver "si alguien mas lo nota" ni se tira pedos ¿no? ¿verdad? ¡¿Y quien coño se cree eso a estas alturas?!
Considero que tirarse un señor pedo (nada de esos lastimeros ahogados inoloros) delante del amante o la pareja en cuentión es un acto de valentía suprema y/o de cariño incondicional, es como declararse mediante gases diciendo "mira qua bien estoy contigo cariñito que me cuesco sin remordimiento ninguno, ¡que cómoda me haces sentir joder!¡más cómoda que con un tampax!"
 





Eso si, siempre que el pedo no salga de su guarida en plena comida de coño o en medio de un 69... por que si no puedes despedirte ya de que te la acabe la faena o puedes correr el riesgo de que te muerda el clítoris (por venganza o del susto) o tu amante muera por afixia entre tus nalgas... Existe tambien la opción de tirartelo folleteando pero esto depende mucho del tío; a algunos les molará que el airecillo les peine los pelos de los cojones, otros les gustará que les retumbe del aire en la bocha... pero no creo que a ninguno le agrade el olor a ojete... Mejor deja a tus tripas exalar en el post-coito, que además es cuando estás relajada y apetece.
Así que si quieres afianzar tu relación con tu hombre o simplemente dejar salir las ventosidades a su "aire" (nunca mejor dicho) y seguir quedando como una dama ahí van unas frases ingeniosas para salir del paso:

- "Huele a pan, ¿no?"
- "Creo que he pisado una rana"
- "Miauu. Es el gato"
- "¡Buf! creía que me iba a matar por dentro! ¡era él o yo!
- "¿Han llamado a la puerta?"
- "Me parece que te ha llegado un wassap"
- " Amor, creo que me estoy desinflando"

O la mítica de.. tengo algo que decirte (con voz muy seria) y entonces "Puuubbbbb" (y cuesco al canto)
 
En fin, buenas y ventosidades noches.


sábado, 11 de octubre de 2014

Follar en sitios raros I: Preliminares en una tienda de tatuajes

Tenía yo un amiguito malote de esos que tienen tatuajes por todo el cuerpo (no en vano era hijo de  artistas de la piel) pero lo que le salía con mucho arte al chaval, además de dibujar la piel con tinta que le venía de familia, era dibujarla con la punta de su nabo y pasar toda la noche pinchándote con su aguja hasta que saliera no sangre, sino flujo ¡¡chorros de tinta blanca!!
El maromo en cuestión y yo éramos viejos conocidos, nos vimos en su tienda antes de que ésta cerrara a eso de las 9 de la noche, ya no quedaba nadie por allí así que con un calentón cómplice nos entró el apretón y empezamos a enrollarnos... nos morreábamos como dos perros con toda la lenguaka fuera, sus labios mordisqueaban mis orejas mientras yo lamía calaveras por su cuello, su pecho, sus caderas.... rápidamengte le deshabroché la hebilla del cinturón del pantalón, se los bajé hasta los tobillos descubriendo su polla dura, lo senté en una de las sillas de la zona de espera y empecé a hacerle una mamada bien rica. Cuando ya lo tenía apunto de explotar decidí para la juerga y continuarla en su casa que estaba a dos manzanas de allí.

Pero ¡hay! no teníamos condones. Así que pateamos hasta la farmacia mas próxima, que por cierto estaba cerrada. Por aquel entonces ni yo tenia coche, ni moto ni bici ni ná, y él tampoco, así que ir a la farmacia de guardia de turno que estaba a tomar por culo no era una idea muy apetecible en esos momentos que digamos...
Pero mira tu por donde estábamos en una zona donde las prostitutas, los travelos y sus chulos abundaban (es lo que tiene el centro de la ciudad que se junta lo mas chic de la noche) y como sabíamos que el gobierno daba condones a estas buenas señoras decidimos "comprar" uno a una de las putillas.
A la primera que nos acercamos, que estaba más a mano, era un caballo de metro setenta que tendría seguramente la polla más grande que la de mi colega, el cuál (o la cuál) nada más vernos acercarnos se cambió de acera asustada, no quería antendernos. (Y yo que creía que eran todas muy profesionales) con el travelo asustao a la otra punta y nuestra cara de pócker se nos acercó muy amablemente una señora putilla cuarentona muy demacrada ella, con su típico bolso rojo, su mini falda y sus tacones negros a preguntar que estábamos buscando exactamente. Supongo que la experiencia es un grado, y la veterana no se lo pensó ni dos segundos para acercarse a nosotros.


Despues de explicarle que lo que queríamos era follar, pero entre nosotros, y que nos faltaba un condón (nuevo y sin usar, a ser posible) se  fue muy espabilada ella a contárselo a su amigacha travelo que nos seguía mirando desde la otra acera y ésta sacó un condón del bolsillo, se lo dió a la vieja y la puta ajada nos lo vendió por 2 euros. ¡¡¡LA MUY ZORRA!!!

No tuvimos más remedio que aceptar porque con el calentón, el travesti y la cuarentona quien se ponía a esas horas a discutir... así que nos fuimos a follar y a hacer que durara toda la noche el condón que nos había vendido un travelo.

miércoles, 8 de octubre de 2014

El noruego tímido

Desde la gran ventana ancha como tu cama, en la pared inclinada de tu habitación y como si de un espejo se tratara, se reflejaba tu hermoso y pálido cuerpo desnudo; podía apreciarlo todo por completo por detrás; tu espalda, tus nalgas y tus piernas, tus brazos alrededor de la cama y tu cabeza entre mis muslos... aquella imagen fue una de las cosas más hemosas que ví en el país de los fiordos.

Me rescataste aquella noche de una discotea local, subiendo por la colina hasta llegar a tu casa nos parábamos a darnos besos en cada farola (como dice Sabina) Nos habíamos conocido solo unos días antes en el que te había robado un beso por sorpresa. Me pareciste muy callado, muy nórdico y no sabía como reaccionarías;  tus ojos verdes grisáceos ocultos detrás de las gafas no se escaparon a mi mirada, tu pelo ondulado cayendo sobre los hombros dandote ese aspecto descuidado y a la vez interesante fue otra de las cosas que me decidió a acercarme. Parecías un chico muy interesante aunque lo suficientemente tímido como para no lanzarte.

Pero aquella noche en la intimidad de tu casa , ya a solas en tu habitación te quitaste la camiseta y dejaste ver un torso labrado, fibroso que acompañaban unas piernas y un culo igual de definidos. ¡nadie lo hubiera sospechado! con tu apariencia de timidillo nerd te convertiste de repente,  y con el simple hecho de desnudarte,  en una espacie de rockero sex-symbol capaz de hacer desmayarse a las fans (además te pegaba porque tocabas la guitarra)  En cuanto a mi, pensé que me había tocado la lotería porque iba a poseer a aquel cuerpazo y aún no sabía lo mejor... que eras un entregado amante.

Te deshiciste de mi ropa con una suavidad, rapidez y gracia que dejó en cuestión de segundos mi desnudo al descubierto. Sonreíste muy ampliamente, a ti también te gustaba lo que veías.

Me cojiste de la mejilla y me diste un largo beso... húmedo mientras yo saboreaba tus labios como si el tiempo se hubiese detenido. Luego te quitaste las gafas y las dejaste cuidadosamente en la mesita de noche, me tumbaste boca arriba, me volviste a besar dulce y apasionadamente, chupandome como si de un caramelo se tratara mientras con tu mano me acariciabas toda; el cuello.. los hombros.. los pechos... la cintura... las ingles, las piernas... yo vibraba en cada caricia, me dejaba hacer, estaba como en una nube, no me esperaba tanta dulzura, tantas antenciones, ni a ese cuerpazo y mucho menos esas habilidades amatorias.. ¡¡que secretos escondían eso ojos verdes!! sin dejar de tocarme bajabas lentamente con tus labios recorriedno de nuevo el camino que habían hecho tus manos, llegaste a la altura de mi sexo y mis piernas se abrieron como una flor dejando caer las rodillas a ambos lados. Te acercaste lentamente a mi vulva.. notaba tu aliento caliente en ella, haciéndomelo desear más, quería que tu boca tocara mis labios inferiores...  te acercaste muy poco a poco a ellos como si fueras a comer un pastel que se deshace enseguida y tus labios se unieron a los míos, pude notar su dulzura de nuevo, solo que esta vez en mi sexo, tus besos eran lánguidos y tendidos ,abriendo y cerrando los morritos contra mi...tan rico... entonces sacaste tímidamente tu lengua húmeda y la pasate por todo de nuevo lamías y chupabas sin parar de arriba a bajo, desde más a bajo hasta arriba del todo, desde mi ano hasta llegar a mi clítoris, me recorrías entera con toda tu lengua fuera, sin dejar ni un pedacito de pastel, rebañando aquel plato, ahora de costado, ahora entre los labios interiores y exteriores, ahora con todos dentro de tu boca... Yo seguía viajando en aquella nube, estaba en el mismísimo cielo.  Abrí los ojos un momento, vi tu reflejo en el cristal de aquella enorme  ventana inclinada por la que entraba la brisa nocturna y viendo tu cuerpo desnudo mi cuerpo y mi mente se pusieron más y más excitados subiendo más y más la temparatura, como si yo fuera agua apunto de hervir, elevando los grados de aquel lugar, mientras mi cuerpo y mi sexo daban espasmos como el líquido que intenta irrumpir y salirse fuera para acabar desbordándome como un lago mientras tu boca seguía bebiendo de él... cuando parecía volver a la quietud un hilo de flujo, al igual que las cascadas que caen de los fiordos, caía por mi perineo hasta llegar a tu cama. Ahora parecía estar de nuevo en calma, pero en mi interior ese fuego que me hervía seguía fluyendo y agitándome por dentro momentos despues de que me corriera en cascada...

Quería más. Siempre más. Pero es solo era el principio, posando tu mano en mi cintura de nuevo te reincorporaste a mi altura escalando por mi cuerpo para volverme a besar esta vez en la boca . Tu pene estaba muy muy duro, como un tronco, era firme, casi recto, muy rico y apetecible, pero antes que pudiera yo llebármello a la boca me cojiste de las manos y te introduciste lentamente detro de mi, tan lentamente que creí morir del gusto. Movias tus caderas poco a poco, de lado a lado, recorriendome por dentro, sacando tu miembro casi hasta el final, pero sin salirte nunca para volver a meterlo muy despacio hasta el fondo de mí, mientras no dejabas de besarme, cojerme del cuello, los hombros, la cintura, las caderas... yo entonces muy encendida agarré con ambas manos ese culo prieto y torneado entre mis garras para no soltarlo nunca, empezamos a movernos más ágilmente, acompasados, juntando nuestras caderas sin apenas separarlas. Éramos como agua fluyendo a la vez...Cuando empezábamos a ir muy rápido bajábamos el ritmo, ¡ninguno de los dos queríamos que ese momento acabara nunca! era tan cálido y acompasado... penetrarnos el uno en el otro era un placer al cual no queríamos renunciar jamás.  Pasamos así toda la noche, el uno dentro del otro, en ocasiones yo encima llevaba las riendas de la marcha, luego volvías a ponerme debajo y me llevabas tu de nuevo... luego me ponías de costado y tu te levantabas de cintura ara arriba, entonces, con las rodillas sobre la cama y sin salirte de dentro de mi en ningún momento, cruzabas mis piernas con las tuyas y enlazadas como si se entrelazaran los dedos de las manos mientras seguíamos dándonos placer entrando y saliendo, entrando y saliendo,entrando y saliendo... una vez más, y otra, y otra, cada vez más y más deprisa, más y más duro, más y más sofocados queriendo alargar el momento pero apunto de estallar... hasta que no pudimos más y nos desbordarnos como un torrente de agua, gritando del placer del desahogo... entrando en el éxtasis de la dopamina... con las sonrisas tatuadas en las caras... la temperatura de la habitación que había subido a niveles de vapor volvió a descender hasta llegar a un punto muy muy agradable donde la brisa de la nocche acariciaba nuestrso cuerpos sudorosos, nos quedamos dormidos abrazados cuando ya clareaba el día.  Esa misma mañana, algo más tarde, volví a asomarme aún desnudda por la ventana y pude ver la ciudad entera. Preciosa en ese instante.

Ahora y cuando pasaba por al lado de la cuesta que lleva a tu casa, me pregunto con curiosidad y algo de tristeza; ¿quien se asomará ahora por esa ventana? 




Nombre: El tímido Noruego


Personalidad: Parecía callado y sosegado.

Aspecto físico general: Era un bombón, un cuerpazo.

Tamaño y forma del miembro: Normal y bonito.

El encuentro sexual: El calor derretía la nieve.

Frases que me pasan por la cabeza: "¡Me ha tocado la lotería!" "¡Menudo cuerpazo! ¿esto es para mi solita? Uhmmmmm"
¿Se lo recomendaría a una amiga?: Selvfølgelig!
(Por supuesto)



lunes, 8 de septiembre de 2014

Desde mi balcón

Septiembre suele ser el mes en que los amantes y folla-amigos salen de repente a pares como las setas... no sé exactamante bien por qué.

Cae la noche y me encuentro sentada en las sillas del balcón, corre un aire agradable veraniego y descanso mirando al horizonte perdiéndome en la brisa. Un amante se acaba de irse hace unos escasos minutos. Lo hemos pasado realmente bien. Ahora en la quietud estoy recordando como otros hombresamantes, al igula que él, compartieron este mismo balcón conmigo en el momento póstumo a estar entre mis brazos y entre mis piernas. Al menos tres de ellos me pasan ahora por la cabeza. Todos se han encendido su cigarrito post-coital y han recobrado el aliento antes de marcharse. Algunos nada más acabar, otros a la mañana siguiente. Los sigo viendo aquí sentados a mi lado hechándose el último piti, apreciando el momento antes de que nos separemos. Pensando en nada y en todo. Volviendo poco a poco a la realidad.

Es curioso como a veces quieres que alguien comparta esa noche contigo y otras preguntas si se quiere quedar a dormir aunque realmente no quieres que así sea. En otras ocasiones simplemente no hace falta preguntar y el quedarse o irse viene solo. Acostarse con alguien es muy distinto a tener sexo con esa persona. Es algo que para mi no siempre va ligado. A veces el quedarse implica "un algo más" que no quieres o no te apetece. A veces pienso en las veces que he dejado marchar a alguien que quería que durmiera a mi lado, en las veces que he hechado a otros a patadas de mi cama y en los que he dejado quedarse solo por cortesía. Hoy me siento extraña. Quería que se quedase pero realmente no era buena idea. Extraña contradicción. Será que hay casi luna llena.



lunes, 21 de julio de 2014

El Nenuco

Era un niñito muy guapo, pero sin más. Poco hablador y realmente no sé como ocurrió la primera vez. Fue en una de esas fiestas de desenfreno total en el típico piso compartido en la que sabes que será una buena farra porque los propios inquilinos (yo entre ellos) llevan una buena tajada y la llevan liando parda horas antes de que incluso llegaran el resto de invitados...


La noche de bailoteo, bebercio y cachondeo fue dando paso a un mañaneo de desfase y magreo donde los compañeros del lugar nos encontramos solos con nuestras últimas copas y con algo menos de ropa en mi habitación. Éramos dos chicas y tres chicos. Era una situación divertida porque si unos hombres les empiezan a quitar la camiseta y los pantalones a unas chicas es casi porno, pero si ocurre al revés, y los chicos no son muy agraciados, es totalmente para echarse unas risas... porque había que ver los elementos que tenía de compañeros de piso... a cada cual menos apetecible. Dos flacuchos largos como mantis y un chavalito que parecía el Nenuco (por lo bonico y por lo poco expresivo) que estaba de paso por un mes con nosotros. Yo a esas alturas me hubiera tirado a un gato si se hubiera cruzado en mi camino, por fortuna allí estaba uno de ellos con bastantes posibilidades de pillar cacho conmigo, y como a la que única a la que le gustaba los penes allí era a mi, pues...

El muñequito en cuestión tenía cara de no haber roto un plato en su vida pero también tenía unas pestañas negras largas y unos ojos cristalinos azules preciosos, un pelo moreno intenso muy poblado y un acento divertido asturianu. Ya al final de la party y con la borrachera me lancé a sus labios y empezamos a morrearnos. Para mi sorpresa me siguió el tema, tiramos a todos los demás de mi habitación y acabé cabalgándomelo en mi cama mientras él me cogía del culo con ambas manos, me apretaba restregándome contra su cuerpo mientras yo lo tenía dentro de mi. Así estuvimos un buen rato follando como si no hubiera mañana jadeando como gorrinos en celo mientras mi compañera de piso aporreaba la puerta porque teníamos los altavoces dentro y no se oía la música, solo nuestro propio concierto de gemidos.

Fue tanto para mi como para él una sorpresa ponernos allí a follar sin más cuando, en los pocos días que llevaba con nosotros en el piso yo no había cruzado más de cuatro palabras con el nuevo y ya me lo había llevado a la cama. A la mañana siguiente mi otro compañero de piso (uno de los que parecía un espagueti) vino a despertarme de broma con la mano en alto amenazadora mientras me decía: "¡Has violado al nuevo! ¡Has violado al nuevoooooo!" (unas risas...)

Por suerte para mi el muchachito estaba en mi territorio, en mi casa, en mi guarida y allí se quedaría por un par de semanas más. No se me iba a escapar cuando se me antojara. Y yo, que me gusta coger caramelos cuando sé que me va a salir sabor que quiero, no iba a desaprovechar esa oportunidad de violación ocasional. ¿Y porqué digo violación? pues porque el nenuco además de ser un yogurín, se dejaba hacer y deshacer todo lo que quería, sin ofrecer mucho a cambio, pero sin oponer resisténcia alguna.



Al rico caramelito

Desgraciadamente para mi aquel polvo con el niñito lejos de ahuyentar mis ganas de follármelo me gustó tanto que me nubló el entendimiento los días siguientes. Al vivir juntos lo veía todos los días pero seguíamos son cruzar más de dos palabras (él iba a su bola) y como no me hacía ni el más mínimo caso ni se imaginaba lo que pasaba por mi perturbadora cabeza yo, en plan masoca, no podía sino desearlo más. la pregunata en mi cabeza era ¿volveríamos a repetir? Me planteé un nuevo reto; iba a violarlo tanto si quería como si no. Me fastidiaba su indiferencia, su extremos colegeo, yo deseaba ser mirada con lujuria y arrebato, pero este chico era una ameba, un muñeco Nenuco, así que decidí que si quería volver a montarlo tenía que ser yo quien le pusiera la silla de montar. Así lo hice.

Una noche tirados todos en el sofá esperé a que los demás compañeros se hubiesen ido a dormir para abordarle, comencé a magrearlo por el pecho y el cuello, a besarlo mientras le decía las mil y una cosas que le iba a hacer... él solo se dejaba tocar y balbuceó que estaba a mi entera disposición. Me puso más cachonda aún. Yo solo quería su pene, montarlo como una amazona monta a su caballo y que se fuera a dormir a su cama después. Así lo hice. Lo metí en mi cuarto, lo desnudé por completo y empecé a lamerle y chuparle ese pene delgaducho y con poca carne del que, a pesar de todo, me había encaprichado. Como es la mente humana, que a pesar de no estar bien dotado ni mucho menos, ni de tener habilidades amatorias notables, solo el pensar que lo tendría allí tumbado desnudo boca arriba todo enterito para mi a ese morenazo de 24 añitos con su gesto aparente de indiferencia primero y luego empezaría a gemir como una niñita, me ponía super cachonda. Poco me importaba en ese momento que casi ni habláramos; yo solo quería su cuerpo, su pene, su delgado, pequeño pero sabroso pene que se ponía tieso como la rama de un árbol nada más susurrarle que lo quería follar fuerte. Después de saborearlo de arriba abajo como un caramelo “push-pop” (de los de la época de mi infancia) cubierto con mis babas me lo metí bien dentro de mi ya también húmedo coño para darle el meneo que se merecía. Apoyando mis manos en su pecho lo montaba de arriba abajo sin parar, sin dejar de moverme cada vez más y más deprisa, más y mas cachonda...no me importaban si sus quejidos eran de dolor o de placer o ambos, estaba gozando con mi juguetito preferido dándome caña. ¡Que caramelo más rico!Me corrí como una perra.



¡Voy a violarte siempre que quiera!

La siguiente vez calló en el plato de la ducha. Fue un asalto en toda regla en el diminuto baño del piso compartido en el que nos metimos en la minúscula ducha los dos y empezamos a follar como cabras montesas; yo encaramada a su cintura mientras él buscaba el equilibrio con una pierna en la pared de plástico. El agua corría por nuestros cuerpos desnudos, los chorros empapaban mis pechos, mi cara, me puso de espaldas a él para follar me por detrás mientras mis manos a se apoyaban en la transparencia de la puerta, el agua caía ahora por su cabeza y mi culito, llegaba hasta su polla dura y chasqueaba como si de un charco se tratara al tiempo que él me daba sacudidas dentro y fuera rápidamente.. yo tocaba sus pelotas con mis manos desde mi posición, estábamos que nos corríamos de placer, después de que yo llegara al climax él sacó su polla y escupió su chorro de semen espeso y potente descargandolo sobre la entrada a mis dos agujeros, a la vez que soltaba un grito sofocado. Luego me esparcio su lefazo por fuera del coñito y el ano con una mano mientras con la otra me sujetaba la cabeza y volteándomela me metía su lengua tiesa, punzante en la boca... ahhh... que rico.. entonces ambos volvíamos a la realidad sosegada y, entre risas, nos lavábamos el uno al otro, alternando morreos casi a mordiscos con risitas post-coitales.

Despedida en un bar

El último día que le vi estábamos todos los colegas en un bar y, al final de la noche lo abordé para preguntarle algo que me había reconcomido la cabeza todo este tiempo “¿Yo te gustaba? ¿o solo era porque te follaba de puta madre?” Era una excusa para meterlo en los baños de pub. Le sonsaqué que yo le ponía muy cachondo, le sonsaque eso y la polla, por supuesto. Y empezamos a follar contra la pared hasta que vino un tipo a tirarnos. A pesar de todo pegamos el super plovo de la noche y nos despedimos entre orgasmo y orgasmo.


Apodo: El Nenuco

Personalidad: Reservado pero con un toque cómico inesperado.


Aspecto físico general: Como un muñequito; blanquito, suave, delgado sin pelo en el pecho, todo en la cabeza, negro en mata, de ojos azul claro y pestañas largas.

Tamaño y forma del miembro: Delgadito, no muy largo y encorvado hacia dentro.

El encuentro sexual:  Me lo follaba a mi antojo.

Frases que me pasan por la cabeza: "Uhmm ¿porqué me gustará tanto este penezito?"

¿Se lo recomendaría a una amiga?: Se lo recomendé a una amiga y no le gustó. No la culpo...  -_-

Repartiendo felicidad por el mundo o "ese plovo con aquel desconocido"

Follar con un extraño

¿Y porqué no? ¿No hay días en los que necesitas un abrazo? ¿No hay momentos en los que ves a alguien que no conoces de nada y sientes que le darías uno? Pues el sexo puede ser algo parecido expontáneo, altruísta, placentero y que te llena de felicidad y satisfacción. No tiene porqué volverse a repetir, ni saber siquiera el nombre de la persona que lo está recibiendo pero en ese instante, estarás compartiendo una de las mejores cosas que tienes en ti, dar la felicidad a otra persona. Y es que de eso se trata señores. De dar felicidad. Buenos días y que tengas mucho sexo.






sábado, 24 de mayo de 2014

Sueño con un harén de hombres



¿Quién no ha pensado alguna vez en tener un harén de hombres? Quizá sea una fantasía poco común entre las mujeres, pero os aseguro que yo lo he pensado muchas veces. Y no lo veo una idea muuy descabellada... No seríaa nada ostentoso ni esclavista como lo podría imaginar un hombre, mi harén sería un lugar donde tendría a mi disposición a mis amantes, todos hombres libres de poder irse cuando quisieran y quedarse todo el tiempo que así lo desearan, para poder darme placer siempre que lo requiera. Tendría varios hombres de todas las razas, edades y gustos para muy variadas funciones, no solo para el sexo, que dependería de mi capricho en ese momento, del tipo de encuentro que desee y el tipo de amante que sé como me satisfacería, sería también un lugar donde convivir en armonía, uno cocinaría para todos, el otro se encragaría de la limpieza, otro de arreglar y construir cosas, otro de la comida del huerto... Sería como una comuna en la que las relacines sexuales estarían diriguidas a mi y, si así lo desean entre ellos también , claro. Podrían irse con otras mujeres en momentos puntuales (por supuesto solo para un rato y siempre y cuando no las trajeran a mi harén) y el día de sus respectivos cumpleaños haría una excepción he invitara a chicas a una orgía para el disfurte de todos, yo incluída. La única condición sería que ninguna otra mujer entraría en mi casa sin mi permiso y que ellos tendrían que estar dispuestos a complacerme sexualemte a cambio de una casa donde vivir y unas tareas para realizar entre todos. Además de que yo podría añadir libremente a cuantos amantes y a quien deseara y expulsar a quienes dejaran de agradarme sin dar explicaciones a nadie. ¡Ahh.. quien no sueña con algo así!



martes, 8 de abril de 2014

El arte de de besar

Aunque esto parece un básico para empezar cualquier relación carnal parece que algunos no lo tienen  muy claro y es algo que me parece sumamente extraño en algunos individuos que ya tiene experiencias sexuales previas. ¡No es tan difícil besar bien joder! en verdad os digo, hombres, que os perdéis más de una y más de dos buenas noches de buenos polvos por no saber besar como dios manda, por tener la misma destreza que un pez muerto... porque la verdad que por mucho que nos mole un hombre, si no sabe ni besar pues a mi en concreto se me arruga el chichi. Y lo peor son aquellos que presumen de buenos amantes y luego ni  lo básico (que son los morreos) saben hacerlo bien. "dime de que presumes y te diré de qué careces..." puaj!!






Canción xunga y el encoñamiento de mi vida

La tentación vive en casa.

Canción: Obsesión
Autor: Aventura


Aunque para entonces cuando ocurrió esta historia la canción ya era antigua de cojones seguía siendo número uno en las pistas de baile del pub de turno en el pueblo de turno durante el verano de turno. Autóctonos y extranjeros bailábamos al son de bachata, salsa, merenge y esas mierdas cuando ya íbamos borrachos perdidos. Yo compartía piso con tres maromos. Uno de los cuales (el objeto de deseo en cuestión) era un siciliano de veintipocos, morenazo, de ojos castaños y morritos carnosos que aunque hablara en italiano, lengua que siempre me ha parecido super gay, en su boca sonaba viril y seductora (el que fumara como un carretero y empalmara un cigarrillo con otro como quien come palomitas le ayudaba bastante a sonar “carrasposamentevaronil”). Además de carácer era bastante sarcástico (a servidora le va que le den caña también intelectualmente) y éste detalle, añadido a su guapura y presencia lo catapultó directamente a mis tres cerebros; a el de la cabeza, al del corazón y al otro. Para más inri era una fruta prohibida ya que “supuestamente” (luego descubrí que no) tenía novia y yo, por aquel entonces tenía la ridícula concepción de que los hombres con pareja no se sentían atraídos por nadie más (hay que ver lo inocente que se puede llegar a ser). Así cada vez que lo veía, una media de ¿a todas horas? el hormigueo en la zona vaginal era inevitable y me pasaba cachonda todo el santo día. Nunca y digo bien alto NUNCA he sentido tantas ganas de violar a un hombre a todas horas y de todas las formas posibles como con este chico que os describo. Poderosa la mente como ella sola, todo empezó, como no, en mi cabeza.



Hasta que una noche (tachán, tachán) salimos de fiesta, nos emborracharnos y bailamos fusionados en los brazos del otro la cancioncita que reza “Son las cinco de la mañana, yo no he dormido nada, pensando en tu belleza no podía parar...” al final acabamos dándonos el lotazo en el local, en la calle y en la cama de uno de nuestros compañeros de piso.

Además de colarme casi todos los días la susodicha cancioncita en mi cabeza el supuesto “rollete” se coló también en mi habitación todas las noches para colarse después en mi vida y de allí no salir en los siguientes dos años y no salir de mi cabeza... nunca.

Total que cuando en la canción empieza a sonar el estribillo la melodía esa que parece estar hecha con un “banjoo” (algo así como din din din diinnn...) en mi mente aparece rápida y claramente la imágen de nosotros bailando el en pub arrepretados como dos sudamericanos cachondos; él con una cerveza en la mano y yo con la mano en su culo. ¡Cuanto daño nos ha hecho la salsa por dios! ¡¡pero cuanto más nos hace el amor!! “no es amor, no es amor, es una obsesión...”






martes, 11 de marzo de 2014

Arañando las paredes

Como si de una comedia mala de media tarde se tratara, ahí estaba yo, con el maromo en cuestión a punto de irnos a compartir habitación a un pisito alquilado (la cosa estaba mal, ya se sabe la crisis) Él temia que le dejara los huevos secos en cuanto nos fueramos a vivir juntos, ya sabíamos como en la cama nos comíamos el uno al otro, pero a mi lo que se me quedó seco fue el coño... de no hacer nada.

Ilusa de mí, que creía que me iba a calzarme aquel hombretón, días sí, día también, que me  iba a inchar a follar y que se me pondría el coño escaldao de tanto darle-que-te-pego y resulta que me habia casado con él sin haberme dado cuenta. Aquel cuerpazo serrano, bien armado, de anchura hombruna, tez morena, culo prieto de esos que me vuelven loca y boquita dulzona por fin iba a ser mío todas las noche durante un mes... o, no.

 Yo, como dice putilrecords pasaba todo el día pensando en eso de "tócame un poquito...un poquito el higo..." Tenía unas ganas tremendas de que me pusiera mirando para Gijón (el maromo era asturiano) y lo que me encontraba casi siempre era con una ristra de excusas; "estoy cansado", "tengo que hacer unas gestiones", "mañana, hoy no", bla, bla, bla ... era como si ahora que teníamos muchos momentos y noches juntos para que me pusiera a sujetar paredes, no encontrara tiempo ni para un triste pinxito. Aunque eso no impedía que alguna vez que otra lo enganchara por banda y lo violara, (ahí contra la pared en plan Pamela Anderson) la verdad es que del mes que estuvimos juntos compartiendo habitación, follamos cinco veces ¡y contadas! (que mala estadística)
Debería haberlo atado a la pata de la cama cuando tube ocasión la primera noche y no dejarle marchas hasta el día 31... ¡Que malo es eso de ir a hacer "cosas" cuando te podrían


dejar clavada al conchón! Sea como fuera, a pesar de todo, el mes toco a su fin y el polvazo de despedida que pegamos (como los de antaño cuando éramos amantes "lejanos" cada uno viviendo en su casita) fue memorable. Lo dicho, a follar; o en tu casa o en la mía.

martes, 4 de marzo de 2014

Poseída por Carmen de Mairena II

Mamada-Rimada

Me vuelves poeta con solo ver tu bragueta,
Mira que juerga, nos daremos con esa verga,
que en los pantalones albergas.
Se me va toda la olla, con esa enorme polla, que ahí bajo desarrollas.
Voy a comerte todo el nabo de cabo a rabo.
Vamos chicote, saca a flote ese cipote.
De mi nene, con la boca sostengo el pen.
Desenfila esa pilila que nunca te depilas.
Ven aqui bilbaíno que te coma todo el pepino.
Esa salchicha que tienes como picha, a mi me encapricha.
Tu minga vikinga en mi boca se empringa.
Aunque seas malo, lo que salga de tu falo voy a tragalo.
Todo lo de tu pito, sea un litro o un chupito.

Ahora tu, retoño ¡a comerme todo el coño!